jueves , enero 29 2026
Shell y BP aceleran el paso: Solicitan licencias a EE. UU. para explotar megayacimientos de gas entre Venezuela y Trinidad

Shell y BP aceleran el paso: Solicitan licencias a EE. UU. para explotar megayacimientos de gas entre Venezuela y Trinidad

La arquitectura energética del Caribe está viviendo una transformación acelerada. Las gigantes petroleras Shell y BP han iniciado formalmente los trámites ante el gobierno de Estados Unidos para obtener licencias que les permitan extraer gas natural en yacimientos compartidos entre Trinidad y Tobago y Venezuela. El anuncio fue realizado por el ministro de Energía trinitense, Roodal Moonilal, durante la conferencia Indian Energy Week.

Este movimiento se produce en un contexto político clave. Tras años de estancamiento debido a las sanciones de Washington y los cambios de política hacia Caracas, la reciente captura de Nicolás Maduro ha provocado que Estados Unidos agilice los procesos en el sector de hidrocarburos, permitiendo que proyectos estratégicos retomen su curso.

Los yacimientos en la mira

Las solicitudes de licencia se centran en dos áreas de alto potencial situadas en la frontera marítima:

  • Loran-Manatee (Shell): Este megayacimiento cuenta con reservas estimadas en 10 billones de pies cúbicos (tcf) de gas natural. La mayor parte (7,3 tcf) se encuentra en aguas venezolanas, mientras que los 2,7 tcf restantes pertenecen a Trinidad y Tobago.
  • Cocuina-Manakin (BP): BP busca desarrollar este campo, cuya sección venezolana forma parte del proyecto Plataforma Deltana, un área con reservas probadas de 1 billón de pies cúbicos.

El factor «Dragón» y la urgencia trinitense

Trinidad y Tobago, pese a ser el mayor exportador de Gas Natural Licuado (GNL) en América Latina, enfrenta una disminución crítica en sus reservas propias. Para mantener operativas sus industrias de amoníaco y metanol, el país depende de la reactivación de proyectos transfronterizos.

Uno de los pilares de esta estrategia es el campo Dragón. Según el ministro Moonilal, se espera que la producción en este yacimiento comience en el cuarto trimestre de 2027, con una capacidad de 350 millones de pies cúbicos diarios. Washington ya había otorgado una autorización previa para este proyecto en octubre, consolidando a Trinidad como un socio energético vital para Occidente.

Un nuevo eje energético en el Caribe

El respaldo de Estados Unidos a estas licencias no solo responde a necesidades comerciales, sino a un rediseño de la geopolítica regional. «Estados Unidos es un aliado y un amigo muy fuerte… ayudaríamos a las empresas a la hora de apoyar sus solicitudes», afirmó Moonilal.

Con estos proyectos en marcha, Trinidad y Tobago aspira a liderar un bloque energético regional junto a naciones emergentes como Guyana, Surinam y Granada. Este nuevo panorama busca garantizar la seguridad energética del Caribe y maximizar el aprovechamiento de los vastos recursos de la Plataforma Deltana venezolana, ahora bajo un nuevo esquema de supervisión y licencias internacionales.

Check Also

Brasil desafía el freno de Europa: Lula acelerará la ratificación del acuerdo Mercosur-UE

Brasil desafía el freno de Europa: Lula acelerará la ratificación del acuerdo Mercosur-UE

El Gobierno de Brasil, bajo el liderazgo de Luiz Inácio Lula da Silva, ha decidido redoblar su apuesta por el histórico tratado comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (UE).