Resumen: Panamá cerró agosto de 2026 con una tasa de desempleo del 8.5%, un avance respecto al 10.4% del año anterior. Sin embargo, este dato es solo una cara de la moneda. Mientras la contratación formal aumentó, las condiciones laborales muestran una fragilidad preocupante: el subempleo invisible se duplicó, pasando del 10.8% al 20.2%, lo que significa que más trabajadores perciben ingresos inferiores al salario mínimo a pesar de cumplir jornadas completas. Además, la informalidad persiste cerca del 46% y la brecha de género y edad sigue siendo un obstáculo estructural para la economía.
El mercado laboral panameño atraviesa una paradoja estadística. Los números macroeconómicos sugieren una recuperación, pero el termómetro de la calidad de vida laboral indica una fiebre persistente. Hemos pasado de 227,302 desocupados a 189,188 en menos de un año. ¿Es esto motivo de celebración absoluta? Los datos sugieren cautela.
La realidad detrás de los números
No basta con tener un contrato. La calidad del empleo es el verdadero predictor de la salud económica de un país. Actualmente, el mercado laboral panameño enfrenta una transición donde la cantidad de ocupados plenos ha caído drásticamente, cediendo terreno a formas de empleo precarias.
| Indicador | Septiembre 2025 | Agosto 2026 | Variación |
|---|---|---|---|
| Tasa de desempleo | 10.4% | 8.5% | -1.9 pts |
| Subempleo invisible | 10.8% | 20.2% | +9.4 pts |
| Informalidad laboral | 47.1% | 45.8% | -1.3 pts |
El espejismo del subempleo invisible
El dato más revelador del último informe es el crecimiento del subempleo invisible. Pasamos de 213,370 personas a 413,155 en esta categoría. ¿Qué implica esto? Que cientos de miles de panameños trabajan 40 horas o más semanalmente, pero sus ingresos no alcanzan el umbral mínimo legal. Están ocupados, sí, pero no están protegidos por una remuneración digna.
Jóvenes y mujeres: los grupos más vulnerables
La inserción laboral no es equitativa. La tasa de desempleo juvenil (20 a 29 años) alcanza el 18.3%, una cifra que se dispara al 23.1% cuando hablamos de mujeres. Esto no es solo una estadística, es una barrera de entrada que hipoteca el futuro productivo del país. La reducción del desempleo general no ha logrado permear con la misma fuerza en estos sectores.
Al fin y al cabo, el desafío para 2027 no será únicamente crear más plazas, sino garantizar que esas plazas ofrezcan condiciones de vida sostenibles.
IMPACTO PANAMÁ