La batalla por el control de uno de los activos más valiosos de Hollywood ha entrado en una fase crítica. Los principales accionistas de Warner Bros. Discovery (WBD) se encuentran profundamente divididos tras la oferta mejorada de Paramount Skydance, lo que ha generado un intenso debate sobre el futuro de la casa de «Harry Potter», el universo DC y HBO Max.
Dos ofertas, dos visiones
Los inversionistas tienen hasta el 21 de enero para decidir entre dos caminos radicalmente distintos:
- La oferta de Paramount: Propone $108.4 mil millones ($30 por acción) en efectivo. Aunque es numéricamente superior, el consejo de administración de Warner Bros la considera «inferior» debido a los altos costos ocultos.
- El acuerdo con Netflix: El gigante del streaming ofrece $82.7 mil millones ($27.75 por acción). Pese a ser menor en precio, el consejo de WBD sostiene que es una transacción más sólida, con financiamiento garantizado y menor carga de deuda.
El dilema de la deuda y las multas
La junta directiva de Warner Bros argumenta que aceptar la propuesta de Paramount no es tan rentable como parece. Al precio de compra habría que restarle:
- $2.8 mil millones por la multa de ruptura de contrato con Netflix.
- $1.5 mil millones en honorarios bancarios.
- $350 millones en costos de financiamiento.
Además, advierten que la fusión con Paramount dejaría a la nueva compañía con una deuda masiva de $87 mil millones. Esta postura es respaldada por Harris Oakmark, el quinto mayor accionista de WBD, cuyo gestor Alex Fitch afirmó: «El valor aún no es claramente superior. En caso de empate, nos quedamos con el acuerdo vigente (Netflix)».
Inversionistas rebeldes exigen diálogo
Sin embargo, no todos están de acuerdo. Matthew Halbower, de Pentwater Capital Management (dueño de 50 millones de acciones), envió una carta al presidente de WBD acusando a la junta de «incumplir su deber fiduciario» al rechazar a Paramount sin negociar. Halbower amenazó con votar en contra de los directores en las próximas elecciones si no se sientan a la mesa con el postor.
Por su parte, el veterano inversionista Mario Gabelli también se inclinó hacia Paramount, calificando su oferta en efectivo como más sencilla y con un camino más rápido para la aprobación regulatoria. «En este momento, Paramount tiene la oferta superior. Netflix tiene que simplificar la suya», declaró a CNBC.
El botín en juego
Lo que se disputa es el acceso a una de las bibliotecas de contenido más extensas del mundo, incluyendo los derechos de distribución de éxitos recientes como el romance canadiense «Heated Rivalry».
Mientras tanto, los tres grandes gestores de fondos pasivos —Vanguard, State Street y BlackRock—, que controlan juntos el 22% de Warner Bros, guardan silencio. Curiosamente, estos tres gigantes también figuran entre los principales accionistas tanto de Paramount como de Netflix, lo que los coloca en una posición de árbitros definitivos en esta histórica contienda mediática.
IMPACTO PANAMÁ