En un firme gesto de defensa al orden internacional establecido, el gobierno de Emmanuel Macron anunció este lunes que Francia no se unirá al «Consejo de Paz» propuesto por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. La decisión marca una clara línea divisoria entre la visión multilateralista europea y la nueva estructura de gobernanza global que intenta instaurar la Casa Blanca.
El multilateralismo no se negocia
Fuentes cercanas al Elíseo confirmaron que París «no tiene previsto dar una respuesta favorable» a la invitación. El argumento central de Francia es que la propuesta de Trump no solo busca gestionar conflictos, sino que pone en tela de juicio los principios fundamentales de las Naciones Unidas.
«Esta iniciativa plantea cuestiones de gran calado en lo relativo al respeto de los principios y de la estructura de las Naciones Unidas, que en ningún caso pueden ponerse en entredicho», señalaron fuentes presidenciales.
El Ministerio de Exteriores francés recordó que la Carta de la ONU debe seguir siendo la «piedra angular» para resolver controversias, rechazando cualquier modelo que priorice las «relaciones de fuerza» sobre el derecho internacional.
Un consejo con poderes ilimitados
Lo que originalmente se concibió como una junta para supervisar la reconstrucción de la devastada Franja de Gaza, parece haber mutado en un organismo con ambiciones globales. El estatuto del consejo, que sería presidido con amplio poder discrecional por Trump, no limita sus funciones al territorio palestino, lo que ha sido interpretado por analistas como un intento de deslegitimar el papel de la ONU.
Los convocados: De Putin a Javier Milei
La Casa Blanca ha extendido invitaciones a un grupo ecléctico de líderes mundiales, generando una mezcla de aliados y figuras polémicas:
- Líderes de peso: Vladimir Putin (Rusia), Narendra Modi (India) y Recep Tayyip Erdogan (Turquía).
- Aliados ideológicos: Viktor Orbán (Hungría) y el primer ministro canadiense Mark Carney.
- Representación Sudamericana: Los presidentes de Argentina (Javier Milei) y Paraguay (Santiago Peña) también figuran en la lista de convocados.
- Otros invitados: El rey Abdalá II de Jordania y el líder bielorruso Alexandr Lukashenko.
Mientras algunos países ven en este consejo una vía rápida para la resolución de conflictos, Francia lidera la resistencia europea, advirtiendo que la paz no puede construirse a costa de las instituciones que han regido el mundo desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.
IMPACTO PANAMÁ