Cuando dos gigantes del deporte se reconocen, el mundo se detiene a escuchar. Roger Federer, el hombre que redefinió la elegancia en el tenis con 103 títulos ATP, ha vuelto a rendirse ante la figura de Lionel Messi. En una reciente entrevista con ESPN, el suizo no solo reafirmó su admiración por el astro argentino, sino que lanzó una frase que resuena con fuerza de cara a la cita mundialista en Norteamérica.
«Que tenga el final que quiere»
Federer, quien ya disfruta de su retiro tras una carrera legendaria, se mostró aliviado y feliz por el presente del capitán argentino. «Estoy contento de que ya ganó una Copa del Mundo; eso le quita presión para la próxima, aunque siempre es una gran presión jugar un Mundial», comentó «Su Majestad».
Sin embargo, lo más destacado fue su deseo personal para el cierre de la trayectoria del rosarino: «Espero que Messi tenga el final que quiere para su carrera». Federer, de 44 años, confirmó además que planea viajar al Mundial de 2026 para seguir de cerca a la Albiceleste y a su natal Suiza.
Un mago y sus obras de arte
No es la primera vez que el ganador de 20 Grand Slams elogia al «10». En una carta previa para la revista Time, Federer describió el juego de Messi con una precisión casi poética:
«Gambetea como un mago y sus pases son obras de arte. Su conciencia y anticipación están más allá de la comprensión. Mi consejo es: no parpadees con demasiada frecuencia mientras Messi juega, podrías perderte algo increíble».
Para Federer, lo más impresionante no son solo los récords, sino la «grandeza constante» mantenida durante décadas, un desafío que él mismo experimentó en el circuito de tenis y que considera lo más difícil de lograr en el deporte de élite.
Admiración mutua
La conexión entre ambos trasciende los estadios. Aunque Federer admite no conocer profundamente a Messi en lo personal —solo coincidieron una vez en Tigre, Argentina—, el respeto es total. Cuando el suizo se retiró en 2022, Messi le devolvió el cumplido llamándolo «un genio único en la historia y un ejemplo para cualquier deportista».
Con el Mundial 2026 en el horizonte, las palabras de Federer actúan como un bálsamo y un recordatorio: estamos ante los últimos compases de una era irrepetible, y las leyendas, más que nadie, saben valorar el arte de sus pares.
IMPACTO PANAMÁ