La mañana de este martes 27 de enero de 2026 marcó un hito en la justicia panameña. El exvicepresidente de la República, José Gabriel «Gaby» Carrizo Jaén, fue aprehendido por unidades de la Dirección de Investigación Judicial (DIJ) y el Servicio Nacional de Migración apenas desembarcó en el Aeropuerto Internacional de Tocumen, procedente de Guatemala.
Sobre Carrizo pesaba el Oficio N.° 731-2026, una orden formal de aprehensión y conducción firmada por la fiscal superior Adela Cedeño, de la Fiscalía Superior Anticorrupción. La acción se enmarca en la Noticia Criminal N.° 202600005907, la cual investiga la presunta comisión del delito de enriquecimiento injustificado durante su gestión en el periodo 2019-2024.
El factor Parlacen: Blindaje frustrado
La captura ocurre apenas horas después de un polémico video difundido por Carrizo, en el que confirmaba su estancia en Guatemala desde el 17 de enero. Su objetivo era la juramentación ante el Parlamento Centroamericano (Parlacen), un movimiento estratégico que le habría otorgado fuero parlamentario, trasladando su caso a la competencia de la Corte Suprema de Justicia y, posiblemente, dilatando el proceso.
Sin embargo, tras el escándalo mediático y la orden de captura, Carrizo optó por no concretar el trámite. «Aquí estoy. Preferí no atender la juramentación del Parlacen y venirme en el primer vuelo», declaró el exvicepresidente mientras era escoltado, esposado, por agentes policiales.
Los pilares del caso: $1.3 millones bajo la lupa
La investigación que mantiene a Carrizo bajo custodia en la sede de la DIJ en Ancón se fundamenta en auditorías patrimoniales de la Contraloría General de la República. Los puntos clave de la acusación incluyen:
- Secuestro de bienes: El pasado 22 de octubre, se ordenó el secuestro de ocho cuentas bancarias y bienes inmuebles por un monto aproximado de $1.3 millones.
- Inconsistencias: El contralor Anel Flores señaló que parte del patrimonio del exfuncionario no ha podido ser debidamente justificado.
- Múltiples causas: El propio Carrizo admitió enfrentar «más de tres investigaciones» por la misma causa en diferentes fiscalías.
La postura de la defensa: «Persecución política»
Frente a las cámaras, el excandidato presidencial del PRD mantuvo un tono desafiante, asegurando que su regreso fue «voluntario» para «dar la cara con la frente en alto». Carrizo reiteró que es víctima de una «persecución política» y que su patrimonio proviene de recursos familiares preexistentes a su llegada al poder en 2019.
La defensa sostiene que el 15 de enero presentaron una auditoría forense privada ante la Contraloría que supuestamente desmiente cualquier beneficio ilícito proveniente de contratistas del Estado.
¿Qué sigue en el proceso?
Al no haber obtenido el fuero del Parlacen, Carrizo queda sujeto a la jurisdicción penal ordinaria. En las próximas horas, deberá ser llevado ante un Juez de Garantías para la audiencia de control de aprehensión, formulación de cargos y la determinación de medidas cautelares, que podrían ir desde el impedimento de salida del país hasta la detención provisional.
IMPACTO PANAMÁ