viernes , octubre 23 2026
Wall Street cae por temor al costo de la IA: Nasdaq pierde 2,6%

Wall Street se desploma por el costo de la inteligencia artificial: Nasdaq cae 2,6%

Wall Street cerró este jueves 22 de octubre de 2026 con fuertes pérdidas en el sector tecnológico, mientras crecen las dudas sobre cuánto costará financiar la expansión mundial de la inteligencia artificial. El Nasdaq Composite cayó alrededor de 2,6%, arrastrado por los retrocesos de Nvidia, Meta Platforms, Lam Research y otras compañías vinculadas al boom de la IA. El S&P 500 perdió cerca de 1,2%, mientras el Dow Jones consiguió mantenerse prácticamente sin cambios.

El Nasdaq Composite terminó en 26.008,86 puntos, registrando su peor sesión en aproximadamente cuatro meses. El S&P 500 cerró en 7.663,43 puntos, mientras que el Dow Jones Industrial Average terminó en 52.867,98 unidades, con un ligero avance.

La jornada dejó una señal particularmente llamativa: la mayoría de las acciones que integran el S&P 500 avanzaron, pero las fuertes caídas de algunas de las compañías tecnológicas de mayor capitalización fueron suficientes para empujar al índice hacia terreno negativo.

El mensaje del mercado fue claro: los inversionistas comienzan a mirar con mayor atención cuánto dinero está costando construir la infraestructura necesaria para sostener la revolución de la inteligencia artificial y cuánto tardarán esas inversiones en generar retornos.

¿Por qué cayó el Nasdaq?

La preocupación se concentra principalmente en el enorme volumen de capital que las grandes tecnológicas están destinando a centros de datos, semiconductores avanzados, energía, redes y capacidad informática para entrenar y operar modelos de inteligencia artificial.

Durante varios años, Wall Street premió prácticamente cualquier anuncio relacionado con IA. Ahora los inversionistas parecen exigir algo más: demostrar que las inversiones multimillonarias pueden convertirse en beneficios y flujo de caja suficientes para justificar las altas valoraciones alcanzadas por muchas de estas compañías.

Ese cambio de percepción golpeó especialmente a Meta, Nvidia, Lam Research y compañías estrechamente relacionadas con la infraestructura de IA. Reuters describió la sesión como una nueva prueba para el denominado AI trade, ante las dudas sobre el costo creciente de su expansión y el tiempo necesario para recuperar esas inversiones.

Meta cae pese a crecer 26% en ingresos

Uno de los casos que mejor resume el nerviosismo fue Meta Platforms, matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp.

La compañía reportó ingresos trimestrales por US$64.601 millones, un incremento interanual de 26%. Sin embargo, sus gastos aumentaron con fuerza y el flujo de caja libre terminó en US$2.120 millones negativos durante el trimestre.

Meta informó además inversiones de capital por US$34.910 millones durante el trimestre y elevó el piso de su proyección anual de gastos de capital, que ahora se sitúa entre US$135.000 millones y US$145.000 millones. Gran parte de ese esfuerzo está relacionado con infraestructura destinada a inteligencia artificial.

La empresa también anunció la creación de una nueva clase de acciones Clase C sin derecho a voto, una estructura que amplía sus opciones financieras sin alterar el control de voto existente.

La combinación de esas cifras volvió a colocar una pregunta en el centro del mercado:

¿Cuánto tendrán que gastar las grandes tecnológicas antes de comenzar a recuperar masivamente el dinero invertido en IA?

Nvidia también siente el golpe

Las acciones de Nvidia, considerada una de las principales beneficiarias del auge mundial de la inteligencia artificial, retrocedieron alrededor de 4%, convirtiéndose en uno de los mayores lastres para los índices tecnológicos durante la jornada.

El movimiento resulta significativo porque Nvidia suministra los procesadores utilizados para entrenar y ejecutar algunos de los sistemas de IA más avanzados del mundo.

El problema para Wall Street no es necesariamente una caída en la demanda de chips. Las preocupaciones se concentran en la capacidad financiera de quienes necesitan comprar enormes cantidades de esos procesadores y construir la infraestructura que los acompaña.

Un ejemplo es CoreWeave, proveedor de infraestructura informática en la nube para inteligencia artificial, cuyas acciones cayeron alrededor de 10% en medio de las preocupaciones por el financiamiento y endeudamiento asociado a la expansión del sector.

Lam Research se desploma pese a resultados récord

Lam Research, uno de los principales proveedores mundiales de equipos para la fabricación de semiconductores, fue otra de las grandes castigadas.

Su acción sufrió una caída cercana al 12% pese a que la empresa reportó ingresos récord de US$8.220 millones durante el trimestre terminado el 27 de septiembre.

La compañía registró además un beneficio por acción ajustado de US$2,20 y proyectó aproximadamente US$8.600 millones en ingresos para el trimestre siguiente.

El contraste entre unos resultados financieros sólidos y una caída tan pronunciada refleja la elevada expectativa incorporada previamente en las valoraciones de las compañías relacionadas con IA.

Cuando una acción ha subido con fuerza, simplemente cumplir las expectativas puede dejar de ser suficiente.

Tesla también termina en rojo

Tesla tampoco escapó de la presión y cerró con pérdidas.

La compañía había reportado para el tercer trimestre US$6.300 millones de flujo de caja operativo y US$1.500 millones de flujo de caja libre, además de alcanzar durante el período la producción y entrega de su vehículo número 10 millones.

Sin embargo, sus acciones retrocedieron en una jornada en la que Wall Street mostró una marcada aversión hacia compañías tecnológicas y proyectos intensivos en inversión.

El petróleo a US$113 añade presión a los mercados

El temor por la inteligencia artificial no fue el único elemento que golpeó a los mercados.

El petróleo Brent subió alrededor de 4% hasta US$113,17 por barril, impulsado por la incertidumbre geopolítica relacionada con el conflicto con Irán y el impacto potencial sobre el suministro energético mundial.

El encarecimiento del petróleo aumenta las preocupaciones inflacionarias porque incrementa los costos de transporte, producción y energía.

Para las empresas tecnológicas, además, la energía constituye una variable cada vez más importante: los centros de datos utilizados para inteligencia artificial requieren enormes cantidades de electricidad.

Los inversionistas buscan refugio en los bonos del Tesoro

Mientras las tecnológicas caían, los inversionistas trasladaron capital hacia activos considerados más seguros.

El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años cayó hasta aproximadamente 4,95%, bajando nuevamente de la barrera del 5%. Como los precios de los bonos y sus rendimientos se mueven en direcciones opuestas, la caída del rendimiento refleja un aumento de la demanda por deuda estadounidense.

El movimiento se produjo incluso después de conocerse nuevos datos que mostraron fortaleza en el mercado laboral de Estados Unidos.

Las solicitudes iniciales de beneficios por desempleo descendieron a 194.000, su nivel más bajo desde julio y por debajo de lo esperado por los economistas.

¿Está terminando el boom de la inteligencia artificial?

Por ahora, la caída de una sesión no significa que haya terminado el ciclo de inversión en IA.

Empresas como Meta y Lam Research continúan reportando fuertes ingresos y sostienen que la inteligencia artificial está generando mayor demanda, nuevas oportunidades comerciales y mejoras en sus negocios. Meta incluso afirmó que sus inversiones en IA ya están aumentando los ingresos publicitarios mediante mejores recomendaciones y monetización.

Lo que parece estar cambiando es el criterio utilizado por Wall Street para valorar esas inversiones.

Durante la primera etapa del boom, el crecimiento potencial de la inteligencia artificial era suficiente para impulsar las acciones.

Ahora aparecen preguntas más difíciles:

¿Cuánto costarán los centros de datos?

¿Cómo se financiarán?

¿Cuánta deuda será necesaria?

¿Cuándo llegará el retorno sobre esas inversiones?

¿Y qué compañías realmente convertirán la IA en beneficios sostenibles?

Wall Street manda una advertencia al sector tecnológico

La jornada del 22 de octubre deja una conclusión relevante: Wall Street continúa creyendo en el potencial de la inteligencia artificial, pero ya no parece dispuesto a ignorar su factura.

El Nasdaq cayó con fuerza no porque las compañías tecnológicas hayan dejado de crecer, sino porque el mercado comienza a exigir que ese crecimiento pueda justificar inversiones que alcanzan decenas y, en algunos casos, cientos de miles de millones de dólares.

Meta aumentó sus ingresos. Lam Research consiguió cifras récord. Tesla generó flujo de caja positivo.

Y, aun así, sus acciones fueron castigadas.

Ese contraste explica mejor que cualquier otro dato lo ocurrido en Wall Street:

la pregunta ya no es solamente quién dominará la inteligencia artificial. Ahora también importa cuánto costará llegar hasta allí y quién podrá pagar la cuenta.

Preguntas frecuentes sobre la caída de Wall Street

¿Cuánto cayó el Nasdaq hoy?

El Nasdaq Composite cayó aproximadamente 2,6% el jueves 22 de octubre de 2026, hasta los 26.008,86 puntos, en medio de una venta generalizada de acciones tecnológicas.

¿Por qué están cayendo las acciones de inteligencia artificial?

Los inversionistas están cuestionando el elevado costo de construir centros de datos, adquirir chips avanzados y financiar la infraestructura necesaria para desarrollar inteligencia artificial, además del tiempo que tardarán esas inversiones en generar retornos.

¿Cuánto cayó Nvidia?

Nvidia retrocedió alrededor de 4% durante la jornada y fue uno de los principales factores detrás del

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