Resumen: El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, ha marcado distancia frente a la reciente fricción pública entre el procurador general, Luis Carlos Gómez, y el contralor Anel ‘Bolo’ Flores. El mandatario insistió en la independencia de los poderes del Estado, rechazando las acusaciones de persecución política que pesan sobre su administración. Mulino defendió la gestión del Contralor, destacando la ejecución de 200 auditorías, y recordó que el Ejecutivo ha interpuesto 350 denuncias penales que ahora deben seguir su curso en las instancias judiciales competentes, ajenas a su oficina. El mensaje central es un llamado a la justicia imparcial, sin impunidad ni sesgos políticos.
José Raúl Mulino abordó directamente la crisis institucional que ha captado la atención pública en los últimos días. Ante los cuestionamientos sobre la relación entre el Ministerio Público y la Contraloría, el presidente reafirmó que su rol no es intervenir en las competencias constitucionales de estas entidades, sino garantizar que la institucionalidad prevalezca.
La postura de Mulino sobre el equilibrio de poderes
Mulino mantiene una postura clara respecto a las funciones del Estado. Al ser consultado sobre la tensión entre el procurador y el contralor, el mandatario evitó tomar partido, enfocándose en la necesidad de que cada entidad cumpla con su mandato legal. Según el presidente, el sistema panameño requiere que la persecución penal y la fiscalización de recursos públicos se ejecuten de forma técnica y sin interferencias políticas.
Resultados operativos y denuncias
El Ejecutivo ha pasado de las palabras a la acción en términos de control administrativo. Las cifras presentadas por el mandatario revelan una estrategia de fiscalización intensa:
- Más de 350 denuncias penales interpuestas por presuntas irregularidades.
- Cerca de 200 auditorías realizadas por la actual administración de la Contraloría.
Mulino enfatizó que el trabajo de su equipo ha sido identificar las irregularidades y trasladarlas a las autoridades judiciales. «El que tiene un lío es porque se lo buscó», sentenció, desestimando las críticas sobre una supuesta persecución política selectiva.
Percepción de impunidad y el futuro de los procesos
El presidente reconoció que existe una deuda histórica en la justicia panameña respecto a la percepción de impunidad. Su llamado es a que los procesos se juzguen en el momento adecuado, sin dilaciones que favorezcan a unos sobre otros. La exigencia de una justicia sin «abusos ni complicidades» es el eje que, según Mulino, debe guiar la actuación de quienes hoy ocupan los cargos de mayor relevancia en el sistema judicial y fiscal.
Preguntas Frecuentes sobre Mulino
¿Interviene Mulino en las decisiones del Procurador o Contralor?
No. El presidente ha reiterado que respeta la independencia de los poderes del Estado y que las decisiones sobre las denuncias presentadas corresponden exclusivamente a las autoridades judiciales competentes.
¿Qué opina Mulino sobre las acusaciones de persecución política?
El mandatario rechaza categóricamente estas acusaciones, argumentando que las denuncias presentadas por su administración se basan en irregularidades detectadas y son las autoridades competentes quienes deben procesarlas, no el Ejecutivo.
¿Cuál es la prioridad del Ejecutivo en cuanto a auditorías?
La prioridad es la transparencia en el uso de los fondos públicos. Mulino respalda la labor de la Contraloría, subrayando la importancia de haber realizado cerca de 200 auditorías para poner las cuentas al día.
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