La situación en Irán ha alcanzado un punto de quiebre crítico. Tras 20 días de protestas ininterrumpidas, el número de víctimas fatales confirmadas ha ascendido a 3.090, según el último informe del grupo de derechos humanos HRANA. La violencia ejercida por las fuerzas de seguridad, lejos de disuadir a los manifestantes, ha provocado una condena internacional unánime y el endurecimiento de la postura de las potencias occidentales.
Cifras alarmantes y represión judicial
El balance presentado por HRANA, con sede en Estados Unidos, revela la magnitud de la crisis:
- Víctimas fatales: 3.090 muertes confirmadas y 3.882 casos adicionales bajo revisión.
- Heridos: Al menos 2.055 personas con lesiones de gravedad.
- Detenciones: El número de arrestos ha escalado a 22.123, en medio de un sistema judicial que busca sofocar la disidencia.
Además, el régimen mantiene un bloqueo nacional de internet, una herramienta recurrente para evitar que las imágenes de la represión se difundan y para dificultar la organización de nuevas movilizaciones.
«Al borde del colapso»
Desde el exilio, el ex príncipe heredero Reza Pahlavi ofreció un análisis contundente sobre el estado actual del gobierno de Ali Khamenei. Según Pahlavi, el sistema está «al borde del colapso» y la violencia extrema es el «último recurso» de una autoridad que ha perdido toda legitimidad.
«El líder supremo Ali Khamenei declaró la guerra al pueblo iraní hace mucho tiempo», sentenció Pahlavi, calificando a la República Islámica como un «enemigo interno» de su propia nación.
Presión internacional: ONU, EE. UU. y la Unión Europea
Tras una reunión de urgencia en el Consejo de Seguridad de la ONU, Estados Unidos ha cerrado la puerta a cualquier llamado al diálogo por parte de Teherán. Según la administración estadounidense, las acciones violentas del régimen «demuestran lo contrario» a una voluntad de negociación, elevando su estimación de víctimas a más de 3.400 según otros organismos internacionales.
En Europa, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, reafirmó el respaldo del bloque de los 27 a los manifestantes en Teherán y otras ciudades. Von der Leyen defendió el uso de sanciones económicas y políticas como la principal herramienta de presión para obligar al régimen a detener la masacre.
IMPACTO PANAMÁ