Panamá se consolida como una voz influyente en la defensa de la libertad y la democracia en la región latinoamericana. El presidente José Raúl Mulino reafirmó este compromiso al respaldar el foro internacional «Desarrollo, Democracia y Libertad en Iberoamérica», un evento clave que tuvo lugar en la ciudad de Panamá. Esta iniciativa subraya el papel de Panamá como punto de encuentro para líderes políticos, expresidentes y defensores de la democracia en un momento crucial para la región.
En un encuentro previo al foro, Mulino se reunió con destacados miembros de la Fundación Internacional Libertad, incluyendo a los exmandatarios Iván Duque (Colombia), Guillermo Lasso (Ecuador) y Jorge Quiroga (Bolivia). La presencia de Ana Corina Sosa Machado, hija de la líder opositora venezolana María Corina Machado, también resaltó la importancia del evento. Mulino elogió a Machado como una «heroína en la lucha por una Venezuela democrática y libre», destacando el apoyo de Panamá a la causa venezolana.
Durante la reunión, el presidente Mulino enfatizó la relevancia de que Panamá sea sede de foros de este tipo. «Este tipo de encuentros permiten que Panamá sea visto como un lugar de encuentro de personalidades como ustedes», afirmó, subrayando que el país ofrece un espacio abierto para aquellos que defienden la institucionalidad, la libertad y la democracia. Mulino reiteró el compromiso de Panamá de proporcionar un «recinto suyo para dialogar y para difundir los temas inherentes a la libertad democrática», valorando enormemente estos esfuerzos.
La situación política en Venezuela fue un tema central en las discusiones. Mulino, recordando los difíciles años que Panamá vivió entre 1987 y 1989, expresó su comprensión de los desafíos que enfrenta Venezuela. «Sabemos lo que significa este trance. Hemos pasado por eso y entendemos lo que se vive», dijo, haciendo hincapié en la importancia de respetar la voluntad popular y promover una transición democrática en la región. El mandatario panameño envió un mensaje de aliento al pueblo venezolano, deseando «una transición pacífica» y ofreciendo el apoyo de Panamá, compartiendo su experiencia en la reconstrucción nacional. «Rescatar un país cuesta un montón», reconoció.
En la mesa de diálogo acompañaron al presidente Mulino la primera dama, Maricel Cohen de Mulino, y ministros clave como Javier Martínez Acha (Relaciones Exteriores), Felipe Chapman (Economía y Finanzas) y Julio Moltó (Comercio e Industrias). También estuvieron presentes Andrés Farrugia, gerente general de la Caja de Ahorros, y Javier Carrizo, gerente general del Banco Nacional de Panamá, lo que subraya la importancia que el gobierno panameño otorga a este tipo de iniciativas.
Este encuentro reafirma la posición de Panamá como un país anfitrión y facilitador de espacios cruciales para la defensa de la democracia en Latinoamérica. En un momento en que la región se enfrenta a retos complejos y decisivos, el liderazgo de Panamá se presenta como un faro de esperanza para la promoción de la libertad y la estabilidad democrática.
IMPACTO PANAMÁ